Usos y costumbres en el baño

Antes que nada debo decir que me encuentro obnubliado por la cantidad de mails que han llegado a la casilla, 4!!! (cuatro!!!) realmente no esperaba tanto. Desde ya, les agradezco.
Entrando ahora si en la cuestión que hoy nos ocupa, quizás alguien pueda llamarme “asqueroso”, “pervertido”, “degenerado” o “pelotudo” (Tal como lo han hecho algunos estimados lectores en los e-mails a los que hacia referencia) como consecuencia del tema que voy a abordar en esta nueva entrega de La Garita. Sin embargo debo advertirle a todos ustedes que, si bien es cierto que voy a hablar sobre temas circundantes al baño, el análisis no será enfocado desde una perspectiva escatológica o intestinal, sino más bien social o psicológica. Lo que hoy me interesa realmente es explicar, como luego una profunda investigación de 2 años y medio en el baño de 2 shopping centers, es que llegue a concluir mi tesina titulada: “Los desechos del hombre: usos y costumbres en el baño”.
En esta oportunidad, y como adelanto exclusivo, van a poder acceder a un fragmento del primer capitulo de tan esmerado trabajo literario-digestivo, para entender, de una vez por todas, como se relaciona y sociabiliza el ser humano a la hora de separarse de aquello de lo cual prescinde:

Capitulo 1La elección del inodoro como reflejo de personalidad
El hombre realiza sus necesidades físicas acompañado de otro u otros en cientos, miles y hasta millones de oportunidades en su vida, sin lograr entender – quizas nunca – el significado de su comportamiento dentro de ese marco. A continuación, siguiendo las líneas de pensamiento científico-psicologico de autores célebremente reconocidos como Freud, Lacan y Simeone, clasificaré y distinguiré alguno de los supuestos que normal y cotidianamente se dan en la práctica expulsiva.
Habrán notado, amigos míos, que en cierto tipo de baños, generalmente de shopings y espacios agradables de circulación masiva de personas, uno tiene a su disposición una larga hilera de sanitarios para escoger a cual acceder. Es en este momento, a la hora de elegir, que surgen los fantasmas y rasgos que determinan la personalidad del sujeto defecante o despidiente. En virtud de lo expuesto, me encuentro en condiciones de afirmar que existen 4 casos, clásicos, que a continuación expongo:

A. El sujeto depresivo-solitario. El reconocido sociólogo sanitario Eau De Toilette, de nacionalidad francesa, nos enseña que este tipo de personas, por su característica apartiva-destructiva-expulsoria buscan siempre un lugar a lo lejos, quizás más alla de lo posible, para sentarse y buscarse a si mismos sin la interrupción de ningun sonido circundante. Es así que de encontrarse en libertad de elección, producto de la no ocupación de ningún inodoro, éste individuo tratará de sentarse en el último o penúltimo lugar, demostrando de esta manera su tendencia autista-separatista.
B. El acechador o compañero. En sentido inverso al anterior que se ha explicado, se encuentra cierta clase de personas que, no contentas con su acercamiento constante a los demás en cualquier ámbito de la vida, desea con pavura mantenerse cerca de alguien al momento de sentarse. Es asi que, aun con la hilera de inodoros semi vacía, este sujeto siempre buscará ocupar el sanitario más proximo a aquel que se encuentre ocupado, solo para sentirse acompañado.
C. El mirón comparador. (Solo válido para hombres). Celebre es el caso en que un hombre observa el pene del hombre que tiene a su lado al orinar en el mingitorio. El origen de este hábito puede hallarse entre los griegos, quienes designaban a este tipo de individuos como Putus della Agora, que significaba “sujetos con usos sanitarios diferentes”. Históricamente esta práctica se ha visto relacionada con la homosexualidad, creyéndose desde antaño que quien miraba el pene a otro en un baño tenía su sexualidad evidentemente desviada.
No obstante lo dicho, hace unos años gracias al trabajo de los notables psico-sociólogos John Francella y Bruce Guetzelevich, ambos oriundos de Chas Park (Inglaterra), se ha llegado a la conclusión de que el hombre que compara su pene con el de otro hombre adolece de un severo complejo de inferioridad (técnicamente definido como Desbulto de personalidad emotiva), debiendo probarse constantemente ante los demás para reafirmar sus cualidades.
D. El rutinario o marcador de territorio. En este último supuesto nos encontramos con aquellas personas que necesitan tener cierto control sobre sus vidas y saber con exactitud en que lugar van a dejar aquello de lo que deben desprenderse. El origen de esta práctica puede encontrarse en los turcos de la Metropoli, tambien en la antigua grecia, aunque de surgimiento posterior al putus (Ver punto C., aunque se supone que ya lo leiste). Lo que sucede con este tipo de personas es que siempre escogen el mismo sanitario/mingitorio, llegando incluso a esperar a que se desocupe aquel que quieren abordar mientras el resto se encuentra vacio (aun en casos severamente extremos).
Como verán nos encontramos frente a comportamientos que logran descifrar con prescición el modo de ser de las personas. ¿Acaso en el futuro el bidet podría desplazar al sillón del psicoanalista?, ¿Somos conscientes tal vez de lo que hacemos en el baño?, ¿Realmente las heces y orines son lo unico que expulsamos de nosotros en esas ocasiones?. Son preguntas muy interesantes y reveladoras, que no pienso responder por el momento.
Espero con ansias que hayan disfrutado del fragmento de mi investigación, prometiendo a la vez publicar algún pasaje más en el futuro si alguien me lo pide a la dirección de mail la_garitablog@yahoo.com.ar, donde pueden opinar acerca de este y el resto de los fascinantes temas que figuran en esta página.
Hasta la proxima

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias por la informacion, creo que descubri en mi una clasificacion que hasta ahora nunca habia pensado. (y eso que yo me clasifico y evaluo constantemente).
Soy definitivamente D, Los lugares a los que frecuente mas de 4 veces, estrictamente vuelvo ya al mismo banito, como soy mujer, no nesecito ver a nadie. Pero si, me di cuenta que soy muy D. Tal vez lo pueda hablar con mi psicoanalista.
Gracias!

Mijal (estoy leyendo mucho tus notas y me estoy encontrando mucho en tus palabras).

Ariel (charlatan) dijo...

antes q nada impresindible aclarar lo genial de este blog..

adelanto q no pienso usar palabras complicadas ya q no es necesario mostrarme culto.. lo soy y lo se..

definitivamente soy el D en especial en el baño del subsuelo del abasto...

las demas notas tan increibles.. me voy a seguir leyendo...

pd: ahora q baje de peso me tiro un pedo y con todo el recelo miro al gordito!

hasta la proxima

un abrazooo

felices vacaciones

El critijoso (critico y quejoso) dijo...

Creo que te faltaron un par modelos de personas que escogen determinados inhodoros por su estetica. Ej.: E) El villuca que se sienta a escribir las puertas con fragmentos sexuales. F)Quien solo se sienta a leerlos y comentarlos con sus amigos.
Esos no son tambien modelos a seguir por Freud, Lacan o Simeone?