Sacrificios profesionales

Quiero aclarar de antemano que no tengo nada en contra de los profesionales a los que voy a hacer mención, en tanto simplemente no comparto, ni comprendo, la elección que han tomado para el resto de sus vidas. Cuando el politologo frances Jean-Jacques Legrand de Tinayre definía al profesional como todo aquel que ejercía una profesión, el mundo de las ciencias sociales descubrió que eso era una obviedad, por no decir una boludez, generando el revuelo de sus colegas que pugnaban por una definición un tanto más academica y refinada, la que llego 70 años despues, de la mano del gran pensador Karl Marxico quien afirmó al respecto: "Un profesional es aquel individuo que lleva a cabo una tarea para la cual requiere de autorización administrativa del cuerpo colegiado que funciona como organo de contralor de dicha actividad..."(La profesión y el capital, Ed. Bolchevik, año 1914, pág 145,198,2658 y ss.). Tal vez el lector no comprenda porque me emprendo en este mundo de definiciones absurdas y sin sentido. Lo hago, pues, para demostrar que aquellas personas sobre las cuales voy a hablar a continuación son verdaderos profesionales:

a) El Proctólogo. (logo: Ciencia, conocimiento; Procto: lo segundo, lo de atras. Significado etimologico: Ciencia de lo segundo). Soy un hombre comprensivo, o al menos eso creo. Puedo llegar a entender que hay vocaciones que deben ser correspondidas a toda costa, y aún cuando el imperativo social indique lo contrario. Puedo tolerar que se persiga un quimera, en la busqueda de una sociedad más justa y equilibrada, intentando salvar vidas de la forma en que se pueda. Mas no logro dilucidar cual ha sido la motivación de un proctologo para elegir esa profesión de estiercol circundad de anos y heces. Para asegurarme cual podría ser el leit motive de esta sucia elección decidí asesorarme y acercarme a PO.P.O. (Pocos Proctologos Organizados), que es una institución que funciona hace algunos años, presidida desde su fundación por Adalberto Seisdedos, quien me comentó al entrevistarse conmigo, que "la proctología es una ciencia noble, al nivel de la cardiología, oncología, estetocopiometría, cirugía, cirujeo, radiología, entre otros, aunque no de la pediatría, ya que esos son todos bufarras...". Luego, en otra declaración trascendental nos decía: "Mi sueño de chico siempre fue pelear contra la hemorroide mundial, y es un orgullo para mí decir que en la Argentina ha retrocedido un %35 en 10 años..." además de lo dicho les agrego que según datos del INDET (Instituto Nacional de Encuestas tendencionas) ya se pronostica el doble de el porcentaje mencionado para los proximos 20 años. De todas formas, y no obstante lo dicho, sigo sin comprender el objetivo de vida de estos pobres martires de la salud rectal, que siempre van a estar ahi para cuidarnos las espaldas.

b) El urologo. (Logo:lo mismo que antes...; Uro: Orines. Significado etimologico: Ciencia de los orines). Dentro del mismo grupo de profesionales, encontramos a aquellos que tambien han dedicado entre 5 y 10 años de su vida al estudio fervoroso de la medicina, aunque de forma exactamente opuesta al supuesto anterior, en tanto el objeto de analisis se encuentra por delante del cuerpo humano. Estos galenos jamás han soñado con la realización de dificultosas operaciones de corazón, ni con curar al peor de los enfermos, conformandose con salvar a pobres hombres indefensos del avance de su prostata, al mismo ritmo de su vejez. El máximo autor que dicha ciencia jamas ha conocido, James. G. Arompa, ha precisado en una frase celebre que "el hecho de que pase 8 horas al día tocando penes no me convierte en gay, y si asi lo fuera, eso no me hace infiel..."

c) El Podologo. (Logo: tengo que decirlo otra vez?; Podo: pie, pierna, pata y muslo. Significado etimologico: Doctor de pies) En la escala de horripilancia corporea, no caben dudas de que los pies ocupan un lugar privilegiado. Entiendase que, aun de tolerar que a alguien le pueda interesar dejar transcurrir su vida rodeado de callos, hongos, y uñas filosas cuan puñales, no puedo entender el hecho de que ese sujeto estudie y se matricule para quedar debidamente autorizado a tocar las extremidades que sirven de base al hombre parado. En razón de lo dicho, sepan los amigos pedicuros que mi perorata no se orienta hacia ustedes, sino hacia aquellos cuasi-doctores de pies.

Dicho lo dicho, mucho me temo que el sueño me ha invadido por completo, apoderandose de mi cuerpo. Por lo tanto aqui es donde los abandono, pero con la firme promesa de proseguir con este, y otros tantos temas de interes que a nadie le interesan. Un fuerte apreton de manos para todos (salvo para los proctologos, urologos y podologos, a los cuales respeto y repudio).

Vigia (cuasidormido)