Diferencias culturales

Sabado. La tarde empieza a oscurecerse y el reloj marca las 19 horas. No es un sabado mas, es la vispera de Pesaj, o pascua, en la que se conmemora el éxodo judio del desierto y su liberación de la esclavitud faraónica egipcia. La familia inexorablemente se va a reunir a las 9, en mi casa y, si bien no nos caracterizamos precisamente por cumplir la normativa de la Torá a rajatabla, hay que diferenciar de cierta forma esa mesa de festejo religioso de cualquier otra de festejo regular. Así fue que emprendí mi aventura interbarrial y cuasi-arqueólogica de busqueda de Matzá, para adornar la reunión y complacer a mi familia.
Para el estimado lector no-judio, según Wikipedia:
La Matzá (también conocida como Matzoh) es un pan ácimo (plano) tradicional de la comida Judía, elaborado con harina y agua. Esta es la comida "oficial" del Pésaj (Pascua judía). De acuerdo a la tradición, cuando los Israelitas huían del Antiguo Egipto, no hubo tiempo para que el pan levara, y el resultado fue este alimento.
Para el estimado lector judío: no creo que haga falta ninguna explicación adicional.
No estoy seguro acerca de como funcionan nuestras mentes, pero se que la mía responde a imperativos sociales lo suficientemente fuertes como para convencerme de que en un supermercado (mega, hiper, recontra o magnánimo) iba a encontrar la tradicional judeo-galleta. Por tal razón comence mi recorrido por Wall-Mart. Una vez dentro del mounstromercado pensé: "¿Donde encontrar lo que estoy buscando?", pues bien, comencé por internacionales, nada, segui por la góndola light, nada, pase por el sector de panadería (irónicamente imaginé que podría llegar a estar cerca de los panes expresamente prohibidos en esta fiesta) y nada de nada. Me rendí y finalmente me arriesgue a preguntarle a un empleado - aparentemente repositor - si sabía donde podría conseguir la mercancia en cuestión. Reproduzco el diálogo íntegramente:

Vigia: Disculpame, te hago una pregunta, ¿sabes si por aca venden matzá?
Repositor con cara de salame: ¿Que?
Vigia: Matzá, eso que se come en las pascuas judías.
Repositor con más cara de salame que antes: ¿De que me estas hablando?, ¿Te fijaste en lacteos?
Vigia: No creo que esté en lacteos. ¿Existe alguna persona que pueda llegar a saber?
Repositor con la misma cara de salame: ¿Que?
Vigia: Nada, gracias.


Mi bronca y enfado dirigida contra el pobre explotado del supermercado, era en realidad un reflejo de la impotencia que me causaba el hecho de no conseguir lo que necesitaba, y no crean que no lo admito, pero aquel sujeto era la cara de la empresa (con todas las imperfecciones posibles) y debía darme una respuesta razonable. Mi sorpresa fue mayor aún cuando luego de caminar por 4 megaestablecimientos de comida, siempre me llevaba la misma respuesta: "¿Que?, no, aca no vendemos eso", lo que me tenía irritado hasta al cansancio, todavía más cuando miraba mi reloj que marcaba las 8 mientras me regañaba con su aguja acusadora por no ocuparme antes de abastecerme de comida.
Casi entregado y vencido, habiendo recorrido la mayoría de establecimientos de la zona, incluyendo las dietéticas, decidí dar un vuelco estratégico al asunto. "Los chinos", pensé, y le di marcha al motor del auto que me llevaría a un chinomercado de mi barrio. Ellos tienen de todo, seguramente alli voy a encontrar lo que tanto busco, imaginé dandome ánimo. Una vez más, al efecto del mejor entendimiento del lector, reproduzco el diálogo en su totalidad:


Vigia: Buenas noches, ¿usted sabe si aca venden matzá?
China 1: ¿Masá?
Vigia: Si, si, Matzá
China 1 (mirando a su compañera): Aca venemos masá?
China 2: Si, masara, en velurería.
Vigia (interrumpiendo): No, no manzana, Matzá. Es como una galletita que se come en las pascuas judías (que bien me hubiera venido wikipedia en ese entonces).
China 2: Preruntale a Selgio (indicandome con insistencia al verdulero interno del mercadito)
Vigia: me parece que no entendió...(dejé de hablar dandome cuenta de las circunstancias)


Mientras caminaba hacia el verdulero, que hacía a las veces de embajador argentino en los comercios orientales, la China 1 se acercaba con una botella de vino Marsala, diciendome Masala, masala, eto buca uted! Quizas por pena, o simplemente por resignación, acepté la botella, la pagué y la puse en la mesa de pesaj ante la mirada atónita de toda mi familia. ¿Esto que es? dijo mi papá. Vino, pa, vino para la brajá(1), Jag Sameaj(2).

(1) Bendición, en hebreo
(2) Felices fiestas, en hebreo.


Vigia

3 comentarios:

De Miradas dijo...

Los chinos de Villa Crespo te deletrean hasta el abecedario en Hebreo!!! Allí se consigue Matzá

El Critijoso dijo...

A decir verdad esperaba una nota más didactica. Me encontre, más bien, con una muy graciosa y que creo que es una buena forma de reencontrarse con el blog. La unica enseñanza que deberia quedar es que no hay que comprar matza en cualquier lado. Hacete una escapada al once...

Chester dijo...

Me cagué de la risa, flaco! Empecé a leer tu blog alverre. Ahora me voy a torrar, pero en cuanto pueda retomo con el siguiente post (o el anterior en orden cronológico), el del baño, que promete mucho.
Te mando un beso en las cachas!