Introducción
Uno lo sabe, aunque desconoce como. Basta caminar por las calles centrícas de cada ciudad para verlos y reconocer forasteros en esos cuerpos con cámaras colgantes y dinero a la vista al alcance de la incipiente delincuencia. Deambulan, compran, siguen deambulando, comen carne y mueren por compartir las costumbres locales más anacrónicas, retornando a sus paises de origen, felices por haber encajado a la perfección en la cultura Argentina al haber "bailado el tango(1)", desconociendo que en realidad realizaron una práctica que se remonta a las épocas en que los dinosaurios deliberaban en el cabildo mientras miraban un almuerzo de Mirtha Legrand.
A los efectos de comprender las raices y causas de sus tranformaciones, se efectuará una minuciosa clasificación de estos sujetos, para terminar con una reflexión que nos toca de cerca, y nos explica finalmente, porque nos convertimos en idiotas al viajar de vacaciones.
Turistas previamente imbeciles o tontos "ad effectum"
¿Por qué resulta necesario trazar esta distinción? Pues bien, está efectivamente comprobado que el hombre desactiva ciertas funciones neuronales cuando viaja de vacaciones. Asi lo explicaba el celebre neurologo Pierre Carden en una de sus célebres investigaciones acerca de este fenomeno: "La transformación, que convierte a la media de la sociedad en media estúpida, se debe a la relajación de células neuronales, fenómeno propio de la distención vacacional y el desarraigo." El convincente razonamiento del licenciado, permite distinguir los dos factores que causan la disminución del intelecto de las personas al viajar; a saber: 1) la relajación y 2) el desarraigo. De esta forma quedan excluidos los que se encuentran dentro de un proceso vacacional en su ciudad habitual, asi como aquellos que viajan por trabajo o estudios. Habiendo delimitado el objeto de análisis, es menester adentrarse en la primer clasificación, en función de la preexistencia o no de la imbecilidad del sujeto viajante.
Turistas previamente imbeciles: Hemos dicho que el individuo se aboba fehacientemente al salir de su ciudad o pais para desarrollar su merecido descanso anual. Sin embargo, este factor de ninguna manera justifica mentes previamente idiotas en sus lugares de origen. El proceso se desarrolla de igual forma, aunque provocandose la caida de intelectos hasta grados sorprendentes. Ejemplos: Un participante de Gran Hermano, tendrá una capacidad neuronal simil a la de un niño de 8 años durante un viaje.
Tontos "ad effectum": En este caso (el más paradigmatico del fenomeno) personas que se desempeñan como médicos, ingenieros, abogados, contadores o que sencillamente son poseedores de mentes brillantes, hacen disminuir sus apariencias al ritmo de su red neuronal. Quien se viste con trajes mientras desarrolla su profesión, cuando vacaciona suele calzarse la más ridicula de las vestimentas, con imagenes de animales, con groseros estampados, o con remeras dibujadas con el nombre de su destino de viaje acompañadas de ridiculas riñoneras que anuncian a gritos que todo lo importante se encuentra allí dentro. Los rostros de estos especimenes, los cuales habitualmente están dotados de la seguridad que les ofrece su razón, se desdibujan ante la incertidumbre de calles, sobre todo cuando las diferencias idiomaticas impiden la comunicación con los nativos. "Mi gustar comer carne, donde poder?" dice Jack Benson (gran novelista norteamericano) en Buenos Aires, al tiempo en que un cirujano argentino en USA pregunta con total confianza en su manejo del idioma "Hey, Where i can eat algunas frits paps? (queriendo preguntar: Che, donde puedo comer unas papas fritas?).
En el ultimo capitulo de su libro, el Licenciado Bachellet, esboza diez mandamientos del turista. Transcribo tal brillante conclusión analítica y ansiolítica, para despedirme por el día de hoy, mañana y quien sabe cuanto tiempo mas.
1.- El Turista lleva su pasaporte necesariamente - y en todos los casos - en su riñonera o portagenital (cinturon con cavidad ajustable para ser llevado puesto por debajo de los pantalones, con gran capacidad para guardar documentación y gran facilidad de impregnación de olores).
2.- En alguno de sus días vacionales el Turista necesariamente vestirá una remera y/o buzo y/o campera con el nombre del sitio visitado estampado.
3.- El Turista compra cualquier pavada.
4.- El Turista se divierte creyendo que pasa desapercibido entre la multitud local, mientras la multitud local se rie de él.
5.- Al Turista le cuelga una extremidad adicional a las habituales: su camara de fotos.
6.- El Turista se siente impune por estar lejos de su casa, razón por la cual se viste como un idiota.
7.- El Turista se siente impune por las diferencias idiomáticas, aun el que habla el mismo idioma que el pais que visita.
8.- El Turista se cree invisible, señalando todo lo que ve y fotografiandolo.
9.- El Turista lleva puestos lentes de sol durante el día, con independencia del clima del sitio visitado.
10.- Ser Turista es fantastico.
Vigia
(1) Tango: "Dícese de un genero músical, típico de las costas del Río de la Plata, el cual bajo un compás de dos por cuatro enmarca historias de malevos, machos, barrios, faroles y toda otra serie términos que se usan en el lenguaje cotidiano en la misma proporción que la conjugación verbal del vosotros. ¿Lo podeis creer?"
1 comentarios:
hay gente que pareciera ser turista en su propio pais.
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